REFLEXIÓN 2º TO, 2021

Vivo en mi cuerpo que razona y siente, veo que el mundo va bastante a la deriva: transgresión, pandemia, violencia, cambio climático, etc.

En mi formación como cristiano, tal vez también en la tuya,

  • Se me insistió en la idea de Dios, en el conocimiento de Dios, en aprender de memoria el catecismo menospreciándose el exceso de sentimiento hasta convertirlo en sentimentalismo,
  • La Palabra insiste en escuchar y seguir a Jesús como hombre y Dios,
    • Un Dios no lejano, allá en el cielo, una idea, no,
    • Sino un Dios que habla, un Dios con nosotros, que ama,
    • Un Dios presente en nuestras vidas: sois templos del Espiritu, creados a imagen de Dios, ‘yo estaré con vosotros… ‘,
    • Un Jesús encarnado y también Dios, vivo, itinerante,
  • La Palabra me lleva a activar, a movilizar los sentidos y percibir su presencia viva en mí, a gustarlo, escuchar y reconocer su llamada, a mover el corazón hacia él, a hablar con él, pues la oración mueve al mundo (P. Francisco)
  • A añadir al conocimiento teórico de Dios, la experiencia de él, trabajando, cada día, valientemente por un mundo distinto.
  • Que junto a tantas llamadas, poder, dinero, placer, venganza, prevalezca la llamada que Jesús nos está haciendo a seguirle y a quedarnos con él como Andrés y …
  • Por todo ello la Palabra hoy compromete
    • Convertirnos, renovarnos, actualizarnos,
    • A seguirle y no quedarnos estancados, sino quedarnos con él.